La Energía Termosolar ejemplo de seguridad laboral, las cincuenta centrales termosolares de España continúan, desde el inicio del estado de alarma, produciendo energía renovable con las medidas de seguridad correspondientes

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Las cincuenta centrales termosolares de España continúan, desde el inicio del estado de alarma, produciendo energía renovable gracias a las medidas de protección tomadas, que garantizan una total seguridad para sus trabajadores durante la pandemia causada por el COVID-19, según la Asociación Española para la Promoción de la Industria Termosolar.
La asociación informa en un comunicado que estas medidas extraordinarias fueron tomadas de forma inmediata tras la entrada en vigor del estado de alarma, lo que ha permitido que la actividad continúe al mismo ritmo de producción habitual a excepción de las labores de mantenimiento no crítico, que se han pospuesto momentáneamente. El carácter de actividad esencial de las centrales termosolares ha permitido que, a pesar de la situación actual, toda la cadena de valor, incluidos proveedores y contratistas, haya continuado con un funcionamiento normal y correcto.
En el plano organizativo, se explica que se ha transformado toda la actividad laboral para reducir al mínimo los contactos. En este sentido, se han modificado las jornadas laborales, se han desdoblado algunos equipos en turnos para evitar que coincidan muchos trabajadores a la vez y se han eliminado los solapamientos en los cambios de turno. Los tiempos de descansos y almuerzos también han sufrido cambios para limitar el aforo en las zonas comunes. Adiccionalmente, los empleados deben entregar un formulario de acceso a planta que garantice que las personas que entran no forman parte de la población de riesgo.
Siguiendo las recomendaciones oficiales, también se han incrementado de forma notable las medidas higiénicas para la prevención, como el lavado de manos, el uso de guantes o el control diario de temperatura en los accesos a las plantas.  Además de las medidas aconsejadas por las autoridades sanitarias, se han adoptado otras específicas para todos aquellos elementos que implican un contacto directo del operador y se ha proporcionado a cada planta un stock suficiente de los elementos de protección. Incluso, en algunas plantas han sido desinfectados por vía húmeda o con ozono todos los materiales que entran.
La ubicación de las plantas termosolares en zonas rurales relativamente aisladas facilita que el posible impacto del COVID-19 sea mucho menor.  Ante la aparición de cualquier síntoma inicial, en algún caso puntual, se dejó de asistir a planta, continuándose la actividad sin posteriores riesgos de contagios. Incluso, algunas centrales han formado equipos voluntarios de reserva, que se han mantenido en un confinamiento riguroso para poder actuar en caso de necesidad.
 
FUENTE: Energias-renovables.com
 

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