ThyssenKrupp estrena un almacén inteligente en San Fernando de Henares para digitalizar los procesos logísticos y agilizar la entrega de repuestos a todo el Sur de Europa

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on email

En San Fernando de Henares se encuentra el primer almacén de piezas de repuesto inteligente para el mantenimiento y la reparación de ascensores, a nivel mundial, de Thyssen Krypp. Más de 6.000 metros cuadrados que revelan la innovación que se realiza en la filial española de la compañía. Y no es casualidad: España cuenta con el mercado más importante de ascensores de la empresa de elevadores; es aquí donde, de forma natural, la matriz fija sus principales objetivos. Así, el proyecto, que nace como piloto en España –el primero de diez centros repartidos por el mundo–, tiene la intención es llegar a convertirse en la base central de la compañía en todo el sur europeo.

El fabricante de ascensores Thyssenkrupp ha decidido apostar por un nuevo modelo de logística en todo el mundo y estrena su nueva fórmula en el Corredor del Henares. La compañía ha desarrollado un nuevo tipo de almacén inteligente dotado de las últimas tecnologías del internet de las cosas (IoT), robótica, machine learning, cloud computing y otros avances como la realidad virtual y aumentada, y ha inaugurado este martes el primero en San Fernando de Henares, en Madrid.

Su objetivo es digitalizar todos los procesos logísticos a la hora de que sus técnicos reciban directamente las piezas de repuesto para el mantenimiento y reparación de los ascensores o escaleras mecánicas y elevar la eficiencia de la compañía en esta tarea, pues mantienen en todo el mundo 1,4 millones de aparatos, según indicó su CEO, Peter Walker. «El análisis de datos inteligentes realiza los mismos procesos logísticos ahorrando un 30 % del tiempo en comparación con los almacenes tradicionales”.

El futuro de Thyssen Krypp en el Corredor del Henares

El nuevo almacén tiene una capacidad para atender más de 1,4 millones de pedidos anuales, lo que implica un aumento del 400% en comparación con el anterior almacén, situado en Villaverde (Madrid). Los responsables de Thyssenkrupp Elevator han destacado como este nuevo tipo de almacén optimizará su logística a través del smart data, gracias al análisis y procesamiento de los datos recogidos en tiempo real.

“Con el análisis de datos inteligentes realizaremos los mismos procesos logísticos ahorrando un 30% del tiempo en comparación con los almacenes tradicionales”, aseguró Darío Vicario, CEO de thyssenkrupp Elevator en España, Portugal y África. El directivo añadió que en el sector de la movilidad, el servicio es clave y “para minimizar los tiempos de inactividad se necesita una solución de este tipo. Este nuevo almacén de Madrid representa la máxima eficiencia y pronto servirá a más países fuera de España”.

Según Vicario, se trata de tener las piezas al instante. “Queremos reducir al mínimo los tiempos de inactividad de los ascensores fuera de servicio y garantizar la disponibilidad de esas piezas de repuesto las 24 horas del día, distribuyéndolas de forma inmediata a nuestros técnicos”. Carlos Pajares, director de Operaciones, asegura que el centro funcionará como una especie de Amazon, en el sentido de que ahora los técnicos de Thyssenkrupp «recibirán las piezas (tanto las planificadas como las comprados de urgencia) cada día y en un punto de conveniencia, que puede ser una ferretería, una gasolinera o una panadería, o en su furgoneta por la noche».

Los cálculos de la multinacional indican que este nuevo tipo de almacén inteligente supone un 10% de ahorro al año en desplazamientos de los técnicos y mejora en un 20% la espera del usuario en la resolución de las averías. «Reducimos en un 50% el tiempo de inactividad de nuestros ascensores y escaleras, porque hasta ahora la forma en la que se operaba es que el técnico debía recoger las piezas en las delegaciones, donde llegaban semanalmente, y luego debían volver al cliente».

El almacén inaugurado este martes en el Corredor del Henares, que nace como piloto en España, puede albergar hasta 9.800 códigos de piezas y componentes para el servicio de mantenimiento. La inversión para su puesta en marcha ha sido de 3,5 millones de euros.

Los responsables de Thyssenkrupp también resaltaron que con este nuevo proyecto, que suprimirá un número innecesario de trayectos para el traslado de componentes, buscan reducir el impacto medioambiental y promover una actividad más sostenible. Según el IPCC, en torno al 5,5% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero se deben a la actividad logística. La meta es ahorrar 64 toneladas de CO2 no emitidas por parte de la flota. La compañía tiene en España y Portugal 2.400 vehículos.

La anticipación gracias a MAX

Para lograr sus propósitos, Thyssenkrupp también ha conectado su almacén a su solución de mantenimiento predictivo Max, capaz de anticipar qué componentes necesitan reparación incluso antes de que ocurra cualquier fallo gracias a la inteligencia artificial. Dicha solución ya está instalada en 120.000 ascensores en todo el mundo y su algoritmo permite enviar los datos recogidos en tiempo real a la nube donde se analizan por un sistema de aprendizaje que utiliza inteligencia artificial.

“La sincronía del nuevo proyecto de almacenamiento con Max implica una mayor inmediatez y anticipación a la hora de indicar a los operarios cuáles son las piezas necesarias para la reparación. Los técnicos están conectados a través de sus propios dispositivos móviles, y el algoritmo que utiliza esa solución le envía diagnósticos precisos para mantenerles informados de las necesidades de mantenimiento y reparación en tiempo real. Estamos ante un almacén que aprende”, concluye Vicario.

La sostenibilidad que traerá San Fernando de Henares

Como no han dejado de remarcar en el evento de inauguración del almacén inteligente de ThyssenKrupp, la sostenibilidad ha sido un pilar importante para su creación. “Se prevé que el consumo energético del transporte se duplique para 2050 frente a los niveles del año 2000, situando el sector en una posición de debilidad frente a la volatilidad de precios y la escasez de los combustibles fósiles. Según el IPCC, en torno al 5,5% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero se deben a la actividad logística”.

 

FUENTE: Cinco Días / Innova Spain

 

 

  

Artículos Relacionados